La juventud es una etapa de aventuras que nos marca; porque combina ímpetu, aprendizajes, sueños, ideales, metas y desafíos frente a un mundo lleno de posibilidades.


Mientras la transitamos, vamos definiendo nuestro camino; no solo delineando quienes queremos ser, sino también lo que vamos a hacer.


En México, según el Censo de Población y Vivienda 2020, quienes componen a dicho grupo etario constituyen el 30% del total de sus habitantes; el equivalente a 37.8 millones de personas de entre 12 a 29 años, de las cuáles, hay más mujeres (50.2%) que hombres (49.8%).


Desafortunadamente, por razones de género, condición económica, orientación sexual, origen étnico, discapacidad, y otros factores; la edad puede convertirse en una causa de exclusión y discriminación, en vez de ser un activo de crecimiento en cada momento de vida.


Para el sector juvenil femenino es la esfera laboral una de las tantas donde su integración está en riesgo; pues teniendo nuevas generaciones con un alto nivel de formación, las opciones de que éstas encuentren actividades bien remuneradas, que aseguren su autonomía, estabilidad, y equilibrio profesional y personal se vuelve, prácticamente, imposible.


De acuerdo con el Informe sobre educación 2022 de la OCDE, en las naciones que la conforman, las mujeres representaban el 57% de quienes tenían entre 25 a 34 años y contaban con una licenciatura, maestría o doctorado. De igual manera, según datos del IMCO, al primer trimestre de 2022, las mexicanas de entre 15 y 29 años eran ya el 55% de las actuales profesionistas.


A pesar de las cifras, nuestras jóvenes tienen menor presencia en trabajos fijos, de calidad y de toma de decisión que sus pares masculinos; por lo tanto, presentan mayores tasas de informalidad y tienen sueldos más bajos; realidad que responde a los estereotipos machistas que persisten socialmente, y que asignan determinados roles a nuestro colectivo femenil como el de esposas, madres, cuidadoras del hogar, entre otros, negando nuestra libertad de elección en todo sentido.


Así se refleja en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, en donde a febrero de 2023, la tasa de población económicamente activa fue apenas del 45.7% en nosotras, en comparación con el 76.5% de los hombres; siendo los conjuntos de edad con mayor desocupación, los de 25 a 44 años en un 44.8%; y los de 15 a 24 años en un 34.2%.


Como decía Christine Lagarde, Presidenta del Banco Central Europeo, “cuando a las mujeres nos va mejor, a las economías también.” Con esta idea en mente y a propósito del Día Mundial de las Habilidades de la Juventud, 15 de julio, aprovechemos la ocasión para abordar los retos laborales que enfrentan nuestras chicas de hoy, que si bien, como dice Shakira, “facturan” con su trabajo, es clave que éste sea reconocido y se realice en condiciones de igualdad, con salarios competitivos y garantizando su desarrollo integral.


Fuente:


"Chicas que trabajan por “facturar” en igualdad", El Heraldo de México, 04 de julio de 2023, disponible en: https://heraldodemexico.com.mx/opinion/2023/7/4/chicas-que-trabajan...

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