Este fín de semana, más específicamente, el viernes a las ocho de la mañana, pasó mi nieta Karla por mí. La emprendimos rumbo al sur de la ciudad, a casa de mi hija Bertha, madre de la nieta, a recogerla. En parte del camino nos vimos con otra hija Lourdes que iba con sus hijas, mis nietas Andrea y Tatiana (bloguera de “Qué tendrá esa cabecita?”). Pero algo muy importante, en un coche iba Mica y en otro Canela, respectivas y queridas mascotas.

     La emprendimos rumbo a Tequesquitengo, donde Karla y su esposo Alex rentaron una casa y fuimos sus invitados, pues quisieron que esta reunión familiar (que se planeó hace meses) fuera de una convivencia mayor. Y así a lo largo del día fueron llegando mi nieto José Miguel, un poco más tarde mi hija Teresa con María Fernanda, su hija, mi nieta y con Jasín su querida mascota.

     Desafortunadamente Patricia, otra de mis hijas, no pudo llegar.

     Casi al final del día llegaron Alex y Luis Rodrigo (el esposo y el cuate de Karla) y mi hija Claudia; ella iba a hacer la presentación de sus queridísimas perras Gretel y Kiki, tanto a niet@s, pues no todos las conocían, como -y sobre todo- a las otras mascotas.

     Fue muy grato ver que bien comportadas, tranquilas y obedientes son las mascotas de Claudia y ver en ella qué firme y seguro es su control. Ellas son perras grandes y los otros tres son pequeños. Como ya se habrán dado cuenta, la reunión familiar incluía la reunión canina, pues una cosa no puede ir sin la otra.

     El sábado empezó el día con un cielo ligeramente nublado, fue abriendo poco a poco para dar a l@s bañista@s un rico sol, pero a los que preferimos otras actividades: oir música, platicar, jugar buggle, fotografiar, leer y más, resultó el clima benigno y no caluroso. Ese mismo día, dos de las nietas tenían que ser testigos de la boda civil de un primo querido –por el lado familiar del papá- y acabando de comer salieron rumbo al D.F., prometiendo un regreso temprano para el domingo y lo cumplieron!!!. Lógicamente las recibimos con aplausos y vítores.

     

     Este ultimo día nos volvió a ofrecer horas de convivencia plena, llena de gusto, de alegría, de sentirnos tan compenetrados, tan en armonía. No faltaron algunos arrechuchos: dolor de muela y cachete hinchado; dedo adolorido e infectado; caída y tobillo inflamado y para finalizar una mascota chiquitina molestó bastante a una de las grandes y ella ya no la aguantó. Pero nada pasó a mayores, todo se fue solucionando y dimos cierre a esta experiencia con sonrisas en la cara y con el corazón lleno de contento.

 

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Comentario

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Comentario de Claudia Calvin Venero el febrero 24, 2014 a las 9:27pm

Si! Hay que volverlo a organizar. Estuvo increíble. 

Comentario de Bertha Calvin Venero el febrero 24, 2014 a las 8:17pm

Pues cómo dice el dicho que no me se bien algo como"a dios pidiendo  y con el mazo dando"

ahora que estemos en Cuernavaca lo planeamos

Comentario de Abuela, Abuela el febrero 24, 2014 a las 7:03pm

Así es, hay que repetirla. Pero somos poco comprometidos, pues al finalizar esta reunión, dijimos con firmeza y convicción que al año volveriamos a hacerlo y.........nada. Retomemos la buena intención y programemos otra.

Comentario de Bertha Calvin Venero el febrero 21, 2014 a las 8:33pm

Y nos queda pendiente el repetir esta convivencia, 

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