Se habla, se dice y se trata de convencer de que la maternidad es el mejor regalo de la vida. ¡Efectivamente lo es!
Pero, ¿será para todas las madres?
No estoy segura. La maternidad no necesariamente es una decisión convenida entre dos seres que se aman, y, que de acuerdo a su circunstancia y tipo de vida, así como la condición socio-económica, hacen una planeación familiar para amar y educar a sus hijos, a todos por igual. Desgraciadamente no es el caso en todos los que tenemos hijos.
No quiero hacer una investigación con datos duros de Naciones Unidas, o del Instituto de la Mujer o cosas de esas, porque mi comentario viene desde lo más profundo de mi corazón, gracias a la observación de la circunstancias en las que, algunas mujeres han tenido que ser madres.
La vida, nos dio a la mujer el privilegio de concebir dentro de nuestro cuerpo, al ser humano.
Pero no necesariamente nos dio la libertad de encontrar, ni a la personas adecuada ni el momento adecuado, en las más de las veces.
No quiero, tampoco, levantar polémica al respecto. Simplemente me quiero referir a esa maternidad obscura que existe desde años ancestrales en el mundo. En todos los mundos que vivimos y que vemos y, que con gran indiferencia pretendemos no ver.
Las madres que tiene “todos los hijos que Dios les mande” no necesariamente disfrutan sus múltiples y constantes embarazos que llegan cargados de preocupaciones y miedos.
Las madres que no saben que tener relaciones íntimas con un hombre, sea quién este sea, (hermano, padre, tío, primo) ya que viven todos en un cuarto en donde la promiscuidad es la práctica común de esa comunidad, y que de pronto se dan cuenta de que están “cargadas” como si fueran vacas, y que es como en ese mundo tan ajeno, tan lejano, por la misma cegera que nos acecha, se les dice.
Las madres, que son hijas vendidas o intercambiadas por un cebú y no han llegado a la edad de 13 años.
Las madres que juegan con sus hijos de una forma irresponsable en el fondo de su inconciencia, ya que llegan al momento de su materindad cuando todavía tienen un muñeco junto.
Las madres que son abusadas y asfixiadas por maridos opresores que las someten a tener sexo cuando ya no pueden y no quieren tener más hijos.
Las madres que conciben por presiones sociales, porque así lo dictan las buenas costumbres y llevan un embarazo lleno de enfermedades y miedos.
Las que llegan a ser madres solteras como consecuencia de una mala relación.  O de la relación equivocada

Las madres que han sido violadas y que la ley no les permite tomar una decisión propia por su seguridad.
Y así, existen tantas formas de llegar a ser madre y sin tener ni la educación, ni la gana, pero sobre todo, el amor infinito que es la única razón válida para ser madre.
A todas esas madres obscuras que deambulan por la vida sin conocer el significado de su heroica vida, a esas les deseo un muy feliz día de las madres!

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