Hace unos días me di un baño de tina que sigo añorando. No acostumbro bañarme en tina por múltiples razones: demasiada agua, te remojas y haces pasita, si no te duchas antes sólo es un caldo de ti... Etc.

Sin embargo decidí hacerlo y antes de poder dudar ya había cerrado el tapón, abierto la llave y vertido una gota de aceite de purificación y lavanda en el agua caliente que con los aromas desprendidos fueron incentivo suficiente para precipitarme meter un pie y sacarlo al instante por la elevada temperatura del agua.

En un segundo intento abordé la tina desde su parte posterior donde un espacio de azulejos la hizo de asiento para ir introduciendo mi cuerpo a partes. Tomó menos del tiempo esperado y tras cerrar el cancel ese espacio era completamente mío. Mi cuerpo fue reaccionando al agua caliente que en palabras de mi madre seria "para pelar pollos" y cediendo al dolor inicial iba sintiendo descanso. Llego el momento de introducir mi voluptuoso cuerpo y por un momento dudé si el desplazamiento del agua seria mayor a la capacidad de la tina cuando me recostara por completo ... la mente es una calculadora maravillosa que no requiere un enter aparentemente ya inscrito en mi acto-reflejo y sin pensar me dio el perfecto nivel de agua -justo al borde- tras entinarme por completo. Debo confesar que mi anatomía permite mayor cobertura del agua en la tina boca abajo y así sentí el agua envolver mi cuerpo y abrir el corazón. Cada músculo se iba relajando y como si un gran Ahhhhh!!! expirara junto con los vapores en cada exhalación. Decidí hacer un ejercicio consciente de seguir con la limpieza de mis cosas ahora con mis pensamientos y dejar ir todo aquello que ya no me pertenece, que me une con dolor con alguien más ó que en este momento me pesa... Seguramente como el cochambre salió lo evidente y seguro puedo seguir rascando para liberar más... pero en ese momento fue perfecto!!!

Escuche mis latidos cuando sumergí la cara y más paz me invadió.

Dejar ir todo, darle las gracias y dejar ir. Fue así como abrí el tapón para dejar ir todo... Mi mente juega aveces y creí ver el agua enturbiarse con eso que soltaba y se iba desvaneciendo al fondo de la tina. Por si las dudas un último y rápido regaderazo para salir fue el fin de mi experiencia de baño de tina.

No recordaba que reconfortante es...

Y tú, cuándo fue la última vez que te bañaste en tina?


(Cabe aclarar que el agua se trata como agua jabonosa en donde me pude tomar este baño y que si, aunque se se trata hubo un remordimiento por la cantidad de agua utilizada).

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Comentario

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Comentario de Mariangel Calderon el enero 9, 2015 a las 11:05am

Esa bonita manía de sentir culpa por alguno de los placeres que nos da la vida, que ganas de un chapuzón limpia mentes como el tuyo! enhorabuena =) 

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