Cuando pienso en esas pequeñas grandes maravillas que poseemos y que nadie nos da, inevitablemente pienso en la maravilla de contar con las palabras. Sé bien que a veces estorban, que con frecuencia pueden ser imprecisas, o manchar el silencio o el amor, pero también tienen esa grandiosa posibilidad de construir mundos dentro y fuera de nosotras, y ayudarnos a tejer lazos que con un poco de suerte pueden sostenernos y abrigarnos.
La torre de control dentro nuestro, primero hecha de sensaciones e imágenes, de pronto se vuelve un mar de posibilidades cuándo podemos poner lo que pensamos en palabras, si luego lo podemos expresar hablando o escribiendo, y logramos de veras decir lo que queremos decir, o crear lo que queremos crear.
En estos tiempos complejos, no he podido evitar pensar con frecuencia en los pequeños tesoros que no tienen valor monetario, que no dependen de ese entramado de sistemas que como no, también son creaciones, tesoros y abismos que sólo pertenecen a la raza humana. Y constantemente pienso en las palabras, sea que se emitan con La voz hablante o cantante, se escriban sobre un papel o en una pantalla, se tracen en el viento con las manos elocuentes de quienes hablan en lengua de señas, o se plasmen en Pictogramas.
y creo, en definitiva, que tenerlas es un gran regalo, y en ciertos momentos una bendición.
por supuesto que también selebro el silencio, la oportunidad de dejar que hablehn el viento y los pájaros, la lluvia y los latidos de nuestro corazón.
Y por supuesto que agradezco otros grandes regalos como el poder observar, o el poder sentir. También tesoros de esos que aunque de todas Las personas, en lo particular sólo son de cada una. pues cada cual tenemos nuestras propias formas fronteras y horizomtes, y nuestras propias rutas para dar significado y sentido a ello.
Es sólo que quería hablar en esta primera entrada de lo que será la materia prima con la que pretendo construir esa pequeña Red con la que intentaré pescar su atención, de esas botellas al mar qué lanzaré de Cuando en cuando a este océano virtual: Las palabras. Esas que son capaces de construir o destruir, de confortar, o lastimar, de hacernos arder, o temblar de frío.
Éstas sólo son Un montoncito de palabras con las que dibujo mi primera entrada por fin.
¿Y tus palabras, acarician o hieren?

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Comentario de Renata Rodriguez el diciembre 15, 2020 a las 1:31pm

Valeria, tu entrada (botella al mar) llegó a mí, la abrí y me encantó. Yo también creo en la palabra, en la de honor, en la que construye nuestra narrativa interna, en la que pasa en limpio el pasado y en la gesta presente y futuro.
Bienvenida a este espacio. Prometo estar pendiente de tus entradas.

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