Cuidar nuestra salud es cuidar nuestros datos personales

Que las autoridades traten datos personales de salud está permitido, siempre y cuando lo realicen en el marco de sus atribuciones legales y sin engaños.


La salud ha sido el centro de atención mundial desde hace más de un año ante la aparición de la enfermad por COVID-19, que hasta hoy seguimos combatiendo.


El 7 de abril, día que la Organización Mundial de la Salud estableció para recordarnos el valor que ésta tiene para los seres humanos; en particular en este año 2021, nos obliga a reflexionar sobre la prioridad de su cuidado; pues carecer de ella limita nuestro desarrollo al tratarse del activo más preciado con el que contamos.


Con el propósito de detener la actual pandemia, los distintos países han adoptado diversas medidas. Para su implementación, las instituciones sanitarias han tenido que recabar aspectos sobre la condición de salud.


Este tipo de datos personales son considerados como sensibles, porque tocan nuestra esfera más íntima y su manejo indebido puede generar discriminación o una situación de riesgo grave.


Que las autoridades traten datos personales de salud está permitido, siempre y cuando lo realicen en el marco de sus atribuciones legales; sin engaños; habiendo obtenido la aprobación informada de sus titulares; con responsabilidad en su salvaguarda; atendiendo el deber de confidencialidad y conservación; acorde a las finalidades para las que fueron recabados; y con la proporcionalidad necesaria.


Los principios y deberes que se deben cumplir en materia de datos personales se expresan, en gran medida, en los avisos de privacidad –aquellos que normalmente no leemos y que deberíamos revisar–. En ellos se explica a las personas, de forma sencilla, clara y puntual, qué tipo de datos serán utilizados, por qué y para qué, por cuánto tiempo, qué medios se pueden detonar si hay inconformidad; entre otros elementos que permiten conocer exactamente el alcance de su empleo.


Así, por ejemplo, en los procesos de vacunación o de tratamiento del padecimiento por COVID-19 se deben recabar solamente aquellos datos personales que guarden estricta relación con la atención a brindar, ni más ni menos. Por ejemplo, aquellos que permitan identificar de quien se trata, su edad, los síntomas, las enfermedades previas, los posibles focos de contagio, entre otros que se vinculen a este fin.


Adicional a lo anterior, es importante saber que la ley autoriza supuestos en donde se pueden recolectar datos personales sin el consentimiento de las personas, siendo uno de los casos llevar a cabo tratamientos para prevenir, diagnosticar o prestar asistencia sanitaria.


Que existan estas situaciones de excepción para reunir datos sin autorización, no significa que su uso sea a discreción de quien los recaba; por el contrario, implica la obligación de respetar, de forma rigurosa, la privacidad.


A pesar de que las leyes de protección de datos garantizan su cuidado, en el sector sanitario se han presentado mecanismos que han generado polémica. Es el caso de la vigilancia de la salud pública que da lugar a análisis e interpretaciones sistemáticas y continuas de datos, bajo el argumento de planificar, analizar y evaluar las prácticas en esa esfera y conocer las tendencias de padecimientos para responder a epidemias.


Esta vigilancia puede limitar no sólo el derecho a la privacidad, sino otras libertades. En algunos países, la propagación del VIH generó controversia en cuanto a definir si el seguimiento de los portadores del virus se hacía por nombre; incluso habiendo mantenido su confidencialidad, cuando se hicieron públicos los detalles sobre el comportamiento de riesgo y la población afectada, diversos grupos sufrieron discriminación y estigmatización.


Dado los peligros que conlleva divulgar información de salud, es que se ha promovido la formulación de pautas éticas y regulatorias, a nivel nacional e internacional, que pudieran usarse en la planeación, recolección y uso de datos personales y agregados.


Cuidar nuestra salud implica también cuidar nuestros datos personales. Que las autoridades y la ciudadanía sepan cómo protegerlos, y que se garantice la confianza de las personas hacia las instituciones son factores clave para superar esta crisis.


Fuente:

"Cuidar nuestra salud es cuidar nuestros datos personales", Columna Brújula de Ideas, Voces México, 13 de abril de 2021, disponible en: https://vocesmexico.com/opinion/cuidar-nuestra-salud-es-cuidar-nues...

YouTube: https://youtu.be/RnoQ0nNRnxU

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