Me preguntas si yo te amo y mis dedos no atinan a deslizarse por la pantalla,  porque me es más fácil decírtelo cuando te miro en vivo, cuando mis manos de aferran a ti y te arañan la espalda mientras tu me abrazas las entrañas.

Tu me contestas,  certero y seguro y yo quisiera poder decirlo con la certeza de que mañana saldrá el sol y habrá tráfico y el metro estará lleno de gente triste, pero solo atino a decir un tortuoso "te amo cuando te veo".

Y se que no te gustan mis palabras, que prefieres las novelas rosas y con finales felices y aunque seas un hombre de mundo prefieras creer en que un día me volveré la reina de tu trono y seremos felices por siempre.

Y yo no soy una reina y apenas salgo al mundo y  vivo más vidas alternas que un gato y aunque te digo que mi amor es momentáneo, por protección o por evasión,  amo tus letras enrevesadas y la manera esa que tienes de aventar medias sonrisas y la forma en la que me haces despertar de mi coma emocional.

No, no te amo para siempre y he dejado de acariciar las promesas a futuro,  mejor me guardo las caricias para ese efímero momento en el que te miro y en el que realmente siento que estás  conmigo.

Y quisiera haberte respondido un si con la misma fuerza con la que te lo digo sin palabras cada milenio sentimental que nos vemos,  pero prefiero guardarme las letras para que no se desgasten nunca, para que te las pueda seguir escribiendo en los brazos, para que te las grabe en la cabeza sin tenertelas  que decir.

Y desde el principio,  hace ya muchas lunas y guerras, sabíamos que podríamos amarnos u odiarnos y yo prefiero más lo primero que lo segundo, aunque a veces hago más lo segundo que lo primero y ya luego mejor hago las dos cosas y ando perdida, odiándote y amándote a la vez.

Y somos así,  intensos, egoístas y locos, sin nada más en común que el amor a las letras y las ganas que tenemos de arrancarnos las historias y las ropas y andamos asi, locos y enamorados y jugando a ver quién domestica al otro, buscando ganar una carrera que no tiene premios nada más por el gusto de ser la tierra conquistada y finalmente poder poner banderas de pertenencia.

Mientras tanto seguimos tanteandonos las ganas y los enojos, las letras y las canciones, tu con tu vida y tu trabajo y yo con mis letras y mis monotonías acumuladas y prefiero no decir te amo porque se que si lo digo estaré perdida sin remedio, buscándote  a tientas cada mañana con la certeza de que probablemente nunca amanecerás junto a mi.

Y me repito con vehemencia que no que no te amo, ni a tu media sonrisa,  ni a tus dedos que igual se deslizan por la guitarra, el teclado y mis entrañas, que no amo nuestras peleas que me dejan las lágrimas de fuera y las ganas de ir a arrancarte unos besos a la fuerza a ver si así me entiendes los miedos.

Y no se si mañana te ame igual que hoy, tampoco ayer lo sabía y ya me ves  extrañándote los sinsentidos y las letras impresas en todo tu cuerpo y tampoco tengo idea de si habrá finales felices e iremos a pasear al parque con las ganas quietas y los amores en su lugar y lo único que ahora sé es que te amo cuando te  veo.

Twitter: @miss__ovarios 

http://mariangel-elovario.blogspot.mx/

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