Hay días en los que uno sólo quiere llorar. ¿Motivos? No son necesarios, sólo se necesita la firme convicción de que al llorar las penas se curarán. O no.Tal vez no lo hagan nunca. Quizás sólo se necesita cerrar los ojos y soltar lo que uno trae. Sin prisa y tomándose el tiempo. A sorbitos. Frustraciones, miedos, esperanzas, sueños. Uno a uno se va desgranando entre lágrimas y así, con la mirada más limpia y el corazón un poco más chiquito uno vuelve a caminar. 

Vistas: 31

Comentario

¡Tienes que ser miembro de Mujeres Construyendo para agregar comentarios!

Únete a Mujeres Construyendo

© 2017   Creada por Claudia Calvin Venero.   Con tecnología de

Insignias  |  Informar un problema  |  Política de privacidad  |  Términos de servicio